Sin querer.



     Sin querer te perdí, y hoy debo decirte adiós. Pero lo curioso es que metafóricamente no todo está perdido, pues aún nos amamos, pero la razón de mi luto es que tú deseas estar en libertad, y por ese motivo sientes que a mi lado no podrás serlo.


    Te escribí este verso sin querer, solo tomé mi tristeza y la proyecté en este espacio. Me bastó tan solo pensarte, y mi cerebro se encargó de coordinar el cursor, mis dedos y los sentimientos. 

     Por temor a perderte hice cosas que me llevaron a lo que quería evitar, y por mis tercas ganas de recuperarte sigo afianzando los lazos de tu olvido. 

     Hoy tú quieres emprender vuelo hacia quién sabe donde, y hoy yo me encuentro en caída libre hacia la perdición quien sabe por qué. 

     Sin querer hoy te pienso, y consecuentemente te voy echando de menos. Sin intenciones mayores que la de mi inconsciente y su pulsión de muerte mantengo mi atención centrada en ti, ya que eso antes solía hacerme feliz, y aunque hoy un poco me alegra, más grande es el dolor que resulta de mis actos inmaduros. 

     Solo queda esperarte y decir, que fue sin querer que nos encontramos hace un año por el mismo camino del destino. Que poco a poco construí un puente sobre un abismo, y hoy me está faltando el cemento y los ladrillos. Que sin querer tengo ganas de querer vivir, mas queriendo pienso ocasionalmente en el suicidio. 

     

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